viernes, 5 de septiembre de 2008

Agua para todos...sí, agua para todo...no.

Buenas.

En el posteo anterior se mencionaron algunas acciones que tomamos los ecologistas para resguardar a nuestro Planeta. Y parece oportuno e importante, extender uno de esos temas, como lo es la falta de agua a la que nos enfrentamos.

Para poder entender realmente la gravedad del problema, primero hay que darse cuenta de la enorme importancia que tiene el agua en nuestra vida diaria.

El consumo mundial de agua ha crecido durante el último siglo a un ritmo dos veces superior al de la población, esto es alarmante teniendo en cuenta la sobrepoblación que afronta la Tierra.

El problema de escasez de agua está siendo agravado por el cambio climático.
Se calcula que un 20% del incremento de la escasez mundial de agua se deberá al cambio climático. En las zonas húmedas es probable que las precipitaciones lluviosas aumenten, mientras que en muchas zonas propensas a la sequía, disminuirán y serán más irregulares. La calidad del agua empeorará con la elevación de su temperatura y el aumento de la contaminación en la misma. Ya en los últimos años se ha evidenciado una importante disminución en su calidad. Y los más afectados siguen siendo los pobres, ya que el 50% de la población de los países subdesarrollados está expuesta al peligro que representan las fuentes de agua contaminadas. Es tan indignante ver como algunos tienen a su alcance agua y la desperdician sin darle la importancia que merece, mientras otros mueren por no poder acceder a este elemento sumamente importante para la vida humana y de todas las especies que habitan el Planeta.

Pero hay otros factores que intervienen, como el incremento de la cantidad de agua necesaria para producir más alimentos para una población que aumenta sin cesar.
Por otra parte encontramos a la agricultura, este proceso es el principal consumidor de agua dulce en el mundo. También hay que señalar la creciente urbanización y el cada vez mayor consumo a nivel doméstico e industrial de las personas que viven en zonas más desarrolladas del planeta.

De todas las crisis sociales y naturales que debemos afrontar los seres humanos, la de la escasez de agua es una de las que más afecta a nuestra propia supervivencia y a la del Planeta. Ninguna región del mundo podrá evitar las repercusiones de esta crisis que afecta a todos los aspectos de vida, desde la salud de los niños hasta la alimentación de los seres humanos. Las fuentes de agua disminuyen, mientras que la demanda de la misma aumenta a un ritmo insostenible.

La Organización de las Naciones Unidas señala que cada persona necesita un mínimo de 50 litros diarios para beber, bañarse, cocinar, etc. Pero no menciona las probables (por no decir seguras) guerras que esto va a ocasionar, entre los países que tendrán acceso al agua potable y los que no.

No hay que “dormirse”, hay que actuar. Mueren más seres humanos por causas relacionadas con la contaminación del agua que por guerras. Hay que cuidar el agua, ya que es un tesoro limitado. Tenemos que empezar con nuestras acciones diarias, y tenemos que exigir que se tomen medidas para frenar la contaminación. No podemos permitir que el futuro de las nuevas generaciones, y de la Tierra misma, se vean afectadas por la falta de compromiso, hay que unirse para que el agua llegue a todas las personas, pero que estas también tomen conciencia de la responsabilidad que su uso requiere.


Hasta la próxima.






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